FEMICIDIO POLÍTICO (1)
7.11.07
3.11.07
Varias enfermedades han encontrado expresión preferente en la literatura. A través de ésta puede rastrearse su huella en la historia, en consecuencia. Algunas casi se identifican como enfermedades de escritores, poetas, pintores, artistas en general.
Se dice –no comprobado fehacientemente- que Colón fue el primer europeo sifilítico y que la llevó a Europa tras contraerla –como también parte de su tripulación- al tener relaciones con las nativas de la isla La Española. Otros ilustres portadores del microorganismo Treponema pallidum, altamente contagioso, que se transmite a través de cualquier contacto sexual, han sido Guy de Maupassant, Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud, Lord Byron, Oscar Wilde, James Joyce, Federico Nietszche, Vincent Van Gogh, Paul Gauguin, Francisco de Goya, Benito Mussolini y su socio Adolf Hitler (cada uno lo atrapó por su lado, suponemos). Escritores, pintores, un filòsofo, dos monstruos, de vidas disipadas o despreocupada. En su tercera y última etapa, la sífilis se caracteriza por sucesivos períodos de problemas mentales o ceguera, depresión, ira y paranoia, y otros de euforia, felicidad y gran creatividad. Quizás podríamos afirmar que a la sífilis debemos muchas de las creaciones que expresan lo más profundo, puro y bello del alma.
La tuberculosis, tisis o enfermedad de la languidez, también se ha manifestado en cult
ores y personajes de las artes, sobre todo de la literatura. ¿Quién no ha oído sobre Marguerite Gauthier, la cortesana bella, calculadora, caza fortunas e ingenua que destrozó corazón y vida del joven Armand Duval, la que morirá de tuberculosis después de muchísimas páginas y lágrimas en la célebre novela La Dama de las Camelias, de Alexandre Dumas hijo? Esta obra publicada en 1848 fue adaptada para el teatro en 1852 por su propio autor, y después lo será a la ópera (La Traviata, 1853, de Giusseppe Verdi, en que Margarite se convertirá en Violetta, que un siglo después será interpretada en la Scala de Milán por María Callas), al cine (Camille, de George Cukor, con la divina Greta Garbo). Esta novela es la fuente de todos los boleros, tangos y dramas posteriores. ¿Otras víctimas célebres? Mimí en La Bohème, de Puccini. También la padecieron personajes reales, como Chopin, Paganini, Mozart, Antón Chejov, Paul Eluard, Miguel Hernández, Edgar Allan Poe...Esta enfermedad provocada por el bacilo de Koch nos acompaña desde hace seis mil años, pero sigue de moda en los países subdesarrollados: dos millones de muertes cada año, gracias a la insalubridad, el frío y la mala alimentación, condición común a muchos artistas de siglos pasados (y aún hoy: en este aspecto, la modernidad no ha llegado).
El cáncer es un grupo de enfermedades con un denominador comun: la transformación de la célula normal en otra que se comporta de manera muy peligrosa para el cuerpo humano. De cáncer han muerto Luciano Pavarotti (de próstata), Rocío Durcal (en la matriz), Celia Cruz (cerebral), Cantinflas (pulmonar), Humphrey Bogart (esófago)...
En este comienzo del siglo 21, la enfermedad que avanza cada vez más, y que tiene qu
e ver con nuestro modo de vida, es la diabetes. Vida sedentaria, obesidad, estrés, son sus causas. Se recomienda ejercicio y un tratamiento dietético, basándola en la restricción de los glúcidos y en el bajo valor calórico de la dieta. Es la enfermedad de los apoltronados, de los flojos, de los que van a comprar el pan y el diario al negocio de la esquina en su auto; de los grandes amateurs del deporte por televisión; de los que se angustian por el pago de la hipoteca y las pensiones alimenticias, que sufren estrés en el trabajo, o que tienen dudas existenciales múltiples. ¿Qué gran novela, poema, ópera, tango, podría escribirse sobre un diabético?¡Señor, que poco estimulante es morir de la enfermedad de los burócratas!
Pero queda alguna esperanza. La sífilis ha reaparecido en la Europa de este siglo 21. En febrero de 2004, una revista científica francesa dio cuenta de su presencia en París, y la primera alerta sanitaria se dio allí en 2001. Globalización mediante, quizás veremos al bicho desembarcar por estos lares.
¡Señor, dame las fuerzas, la imaginación y la oportunidad para volver a ser pecador!
14.10.07
Por Raúl Sohr
La Nación, viernes 12 de octubre de 2007
La popularidad del Che Guevara, a 40 años de su muerte, es un fenómeno notable. Donde uno vaya, en los cinco continentes, verá su rostro impreso en alguna prenda de vestir o en una chapa. Ninguna otra imagen contemporánea se encuentra más difundida que la suya, desde las avenidas de Nueva York a las callejuelas de Soweto, desde los bulevares de Hanoi o las calles de Londres. ¿Qué tiene la cara del "Che" que ha sobrevivido al olvido y aún seduce a millones? ¿Por qué tantos exhiben el rostro de un hombre que encarna a una época de fervores revolucionarios extinguidos?
En el arte, sobreviven aquellas obras que representan valores universales capaces de perdurar en el tiempo. Guevara es el ícono que simboliza el idealismo, que representa al luchador dispuesto a todo sacrificio por un sueño de justicia social. Ése es también el secreto de "El Quijote" de Miguel de Cervantes. Su personaje ha resistido el paso de los siglos y mucho más que eso, porque ha roto las rígidas barreras culturales. El Quijote ha penetrado en la cultura planetaria como el símbolo de un idealismo a toda prueba, sin asideros en la realidad. Es el epítome de lo que los compatriotas de Guevara llaman un loco lindo, aquel que entrega la vida por sus creencias sin esperar nada a cambio. Una quijotada es parte del vocabulario internacional como sinónimo de un proyecto idealista con el más incierto de los destinos. El Quijote es un referente establecido en la cultura mundial. El genio de Cervantes fue detectar un anhelo secreto que anida en todas las almas: el coraje de darlo todo por un sueño. La abrumadora mayoría de las personas sabe que, por muy buenas razones, jamás lo hará. Y por lo mismo vibran con quienes en la ficción, o en la realidad, han tenido la fuerza para lanzarse detrás de sus sueños.
En el caso del "Che" poco importa que muriese aislado, en un remoto paraje boliviano, sin lograr la meta de implantar el foco de insurgencia continental. Tampoco es relevante que en su condición de ministro de Economía e Industria de Cuba propuso la abolición del dinero (volver a un sistema de trueques, como era previsible, no resultó viable). Poco queda de su década perdida en el continente africano. Luego de la histórica victoria contra el dictador Fulgencio Batista, a fines de 1958, su vida estuvo marcada por reveses políticos hasta su muerte, en 1967. Pese a ello, su figura no cesó de crecer. Su ejecución a manos del Ejército boliviano, en flagrante violación de las normas humanitarias, echó a volar el imaginario colectivo.
Ningún Estado ni aparato de propaganda alguno podría haber diseñado una campaña tan exitosa. En el caso de El Quijote la figura de un caballero medieval, cabalgando en búsqueda de molinos de viento, que es hoy la metáfora de un enemigo ficticio, toca una fibra íntima de cada cual. En el del "Che", su rostro, con la mirada perdida en la distancia y su boina calada con una estrella roja, simboliza la lucha en contra de los males de la humanidad. Poco importa si sus propuestas eran incapaces de curarlos. Lo que cuenta es que millones de personas de todo los rincones del mundo lo convirtieron en el ícono de la esperanza. Muchos ignoran que era un joven argentino que luchó codo a codo con Fidel Castro, que era un marxista y un revolucionario que predicó y practicó la lucha armada. Nada de eso importa. La figura del "Che" aún cabalga en la memoria de quienes han querido hacer de él la figura que simboliza los anhelos de justicia. A Guevara, como a El Quijote, de tanto en tanto, todavía le ladran los perros.
9.10.07

El general Jorge Ballerino Sandford jugó un papel público destacado en la transición del gobierno militar al gobierno democrático de Patricio Aylwin. En 1988 fue nombrado ministro Secretario General de la Presidencia por el dictador. Después del 10 de marzo de 1990, lo designó a la cabeza del Comité Asesor del Comandante en Jefe del ejército. En diciembre de 1993 pasó a retiro. Luego desembarcó en el Instituto Libertad y Desarrollo, think tank de la UDI.
Ballerino representó el rostro amable, negociador, pero también amenazante, de una dictadura que quería seguir siéndolo, pero que, políticamente vencida en la sociedad y también en el seno de las FF. AA. (sólo Carabineros y el Ejército apoyaron los devaneos de Pinochet con el autogolpe luego de ser derrotado en el plebiscito de octubre de 1988), debió resignarse a negociar la retirada. Fue una negociación exitosa, como lo prueba el hecho que aún hoy, en el 2007, su herencia permanece en ciertos cuerpos legales e institucionales, y que explican la timidez y la ingenuidad de la Concertación en muchos aspectos. La lentitud de la transición es fruto de aquella negociación.
¿Habrán sido suficientes los dos brevísimos días de detención para que el general Ballerino se sintiera más bien como el Capitán Flint, el loro en el hombro, recibiendo galletitas rancias y percibiendo el tufo de su amo?
En todo caso, ¡que bajos precios pagáis, caballeros!
7.10.07

(2) Cosas del Che
Se ha tratado de reducir la figura del Che a la del guerrillero heroico. Las caricaturas son más fácilmente descartables. Es evidente que Ernesto Guevara de la Serna era mucho más. Era característico su afán de tratar de reflexionar, de racionalizar la realidad y la acción, desde que inició sus largos viajes por América latina en su juventud, siguiendo circuitos no tradicionales. Chile. Los leprosarios del Amazonas. Está en Guatemala cuando estalla la invasión organizada por la CIA para derrocar a Arbenz en 1954. En México establece contactos con la gente del Movimiento 26 de Julio. Insiste para incorporarse a la expedición. La guerrilla en Cuba revela sus aptitudes militares, su audacia, pero también su inclinación a analizar sus episodios, sus fases, para extraer enseñanzas. Del período de la Sierra extrae el material para dos de sus obras, “Guerra de guerrillas: un método” y “Episodios de la guerra revolucionaria”. Esbozos de la ciencia militar irregular y la anécdota significativa.
Los adeptos a manuales ortodoxos tenían dificultades para seguirlo en sus planteamientos. En el plano estrictamente político, su pensamiento y su acción provocaron agudas polémicas con un sector de la izquierda latinoamericana e ideólogos del campo socialista, sobre todo en torno a la teoría del foco, el papel de la lucha armada en general, el rol del partido marxista-leninista o la nueva versión del problema del huevo y la gallina (¿el partido organiza, dirige el movimiento social, revolucionario, como lo dicta lo ortodoxia, o es el movimiento social el que crea a su órgano, el partido, como lo indicaría la experiencia cubana?). Su papel en la guerrilla boliviana sigue alimentando la discusión.
Como dirigente de la Sección de Industria del INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria, 1959), presidente del Banco de Cuba (1959-1961), ministro de Industrias (1961-1965), delegado de Cuba ante eventos y organismos internacionales, manifestó también su espíritu original. Así, sus posiciones sobre el comercio del campo socialista con los países subdesarrollados expuestas en particular en el Seminario Económico de Solidaridad Afroasiática, Argel, 24 febrero de 1965: dicho comercio está determinado por el mercado mundial y los precios allí establecidos; el mercado mundial está bajo la influencia decisiva de los países capitalistas desarrollados, que imponen los precios; la conclusión evidente, decía el Che, es que los países socialistas introducen elementos capitalistas (intercambio desigual) en sus relaciones con el Tercer Mundo. Es necesario, en consecuencia, decía, transformar radicalmente las bases de dicho comercio (¿nuevo orden económico internacional antes del nombre?).
Polémicas fueron también sus posiciones sobre el “hombre nuevo” y el rol preponderante que, afirmaba, deben jugar los estímulos morales por sobre los materiales en su formación: ¿cómo crear un hombre guiado por una escala de valores nueva, utilizando los instrumentos de la vieja sociedad?, se preguntaba.
Hoy, estos temas parecen fuera de lugar. Sin embargo, la lectura de los informes anuales sobre el Índice de Desarrollo Humano, o cualquier informe de Naciones Unidas sobre la situación económica y social en el mundo, las explosiones sociales, los regímenes populistas que proliferan en estos días, debieran por lo menos hacer dudar de ello.
30.9.07
Ernesto Guevara de La Serna, más conocido como Che Guevara, nació el 14 de junio de 1928 en Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina; murió asesinado el 9 de octubre de 1967 en La Higuera, Bolivia. Tenía 39 años.
(1) El Che en las alturas
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El sábado 7 noviembre de 1964 amaneció nublado y frío. Caía una nieve fina, la primera del año y la primera de mi vida. Estamos en una calle cercana a la Plaza Roja, esperando insertarnos en un río de gente, caudaloso, interminable, que desfila frente al Mausoleo de Lenin. Es una fiesta popular, de orgullo nacional. En los días previos, la televisión y el cine han pasado películas de guerra, y el público grita, chivatea junto a los soldados que atacan a las fuerza de la intervención extranjera de 1918-1921, a los nazis en la de 1941-1945, aplauden los fuegos artificiales de los camiones que portan las “katiusha” (los “órganos de Stalin”), escupiendo cohetes.
Durante la espera, se vislumbran los tanques, los cohetes que en aquellos años provocan colitis al "occidente" –a EE.UU.- y provocan el interés del Tercer Mundo.
Nuestro riachuelo llega al ancho torrente, avanzando entre vítores, cantos, banderas, eslogans de sindicatos, centros de trabajo, de estudio. La gran desembocadura es la Krasnaia Plochid, la Plaza Roja, centro de la rueda de calles que allí desembocan, vasta explanada de 73.000 m2 con piso de adoquines, construida en el siglo XV. Al frente, la catedral de San Basilio y su cúpula como cebolla dorada, con sus muros de múltiples colores, en cuyo frontis Iván el Terrible hacía ejecutar a sus adversarios. A nuestras espaldas, el edificio de la Municipalidad de Moscú. A la izquierda, el GUM. A la derecha, el Kremlin, fortín construido en 1156, la sede del gobierno, palacios y catedrales; su recinto amurallado, alto de 21 metros, coronado por 19 torres, data del siglo XV, con un perímetro de 2.5 kms. El Gran Palacio del Kremlin, finalizado en 1849, acogió el primer Soviet Supremo de la URSS. A sus pies, el Mausoleo de Lenin, construcción concluida en 1930 bajo el diseño de A.V. Shchusev.
Sobre el Mausoleo, los jerarcas del PCUS, el Politburó, abrigos, bufandas, sombreros, anchas cinturas, más otoños que primaveras, muchos inviernos, saludando a las masas, demasiado ensimismadas en su fiesta como para prestarles atención. Pero esta vez, hay una figura extraña allá arriba, más joven, con barba y bigotes no muy abundantes, dos protuberancias separando las cejas pronunciadas, que le dan aspecto severo, nariz corta y bien dibujada, amplio espacio entre nariz y labio superior, con sonrisa medio de lado, ambas cosas que le dan un cierto aire parecido a Mario Moreno, Cantinflas, en versión mejorada. Chapka con alas desplegadas, haciendo gimnasia sur place para combatir el frío, mirada atenta. No puede ser. Pero es. El rumor se corre. Las cabezas se alzan, los brazos se agitan, los gritos se aúnan en ola poderosa, el gran torrente disminuye su ímpetu, se detiene, es un remolino que gira y gira, se ensancha... Es el Che Guevara... Alza un brazo, saluda. El rugido aumenta. Los milicianos se agitan, corren, dabai, dabai, tovarichi, avancen, avancen... La serpiente refunfuña, se desliza de mala gana, se arrastra a reculones, mirando hacia arriba, hacia atrás, aquella figura que saluda riendo... El Che se va quedando atrás, allá arriba. Aviones supersónicos, tanques, misiles, han pasado a segundo plano.
Acababa de llegar, en esta su tercera visita a la URSS. El 9 de diciembre, pronuncia un discurso en la XIX sesión general de la ONU. El 1º de enero de 1965 llega al Congo-Brazaville, después de una visita a Mali. Entre 30 de enero y el 5 de febrero de 1965, realiza su última visita a Pekin, después de haber terminado su gira por África (Ghana, Guinea, Argelia). El 20 de febrero, Guevara llega a Argelia para asistir al II Seminario económico de Solidaridad Afro-asiática. Allí pronuncia su último discurso público, criticando los métodos de la ayuda y del comercio de los países socialistas europeos. El 15 de marzo, regresa a La Habana después de su gira afro-asiática. Fidel Castro y el presidente Dorticós lo reciben en el aeropuerto.
El 20 de abril de 1965, en una entrevista con corresponsales extranjeros, Fidel declara: “el comandante Ernesto Che Guevara se encuentra allí donde es más útil a la revolución”. El 3 de octubre, Castro presenta el CC del PCC (el partido ha decidido llevar en adelante dicho nombre) y lee la carta de adiós de Guevara.
Rocinante cabalgaba de nuevo...
29.9.07

- ¿Te he contado cómo conocí a Carlos Puebla?, pregunta al escuchar el disco.
- No sé, no recuerdo..., duda el amigo.
- Bueno, pasó así. Una vez...
En su familia se da cuenta que se está repitiendo. Sus hijas lo escuchan con una cierta sonrisa. Su nieto de siete años lo mira, y empieza a decir “Oye, Tata...”, y corta la frase. Recuerda la consigna.
Piensa que es bueno tener amigos de su misma generación. Con la edad viene la mala memoria. Eso significa que no siempre recuerda si ya contó una historia, pero probablemente el otro tampoco recordará que ya la escuchó. Así, siempre habrá tema de conversación...
13.9.07
El presidente de Venezuela se ha convertido en un personaje controvertido por sus dichos y actos. A su respecto y a su proyecto político, que es lo importante, es difícil encontrar informaciones y análisis medianamente objetivos. Es la pasión la que domina. Se le ha convertido en ícono del mal, para unos, de luchador social y portador de esperanzas para las masas irredentas, para otros. Caricatura por lado y lado. Hay tanto ruido ambiente, y aullidos que no interesa entrar a esta arena polèmica. En ese sentido, no me interesa Chávez, pero…
No me interesa Chávez, pero preocupa que, una vez más, caricatura mediante, en la discusión se rechace subliminalmente toda idea de cambio social, de búsqueda de mayores grados de equidad, de participación ciudadana, sin hablar, naturalmente, de protagonismo. Ideas y argumentos generalmente prefiguran políticas, para confirmar e institucionalizar realidades ya p
resentes: la exclusión.No me interesa Chávez, pero preocupa que, una vez más, caricatura mediante, junto con el agua sucia de la tina se arroje al bebé. Así, se demoniza el rol del Estado en el crecimiento económico y, sobre todo, del desarrollo económico-social, obviando la realidad a nivel mundial desde hace cinco décadas, para poner un horizonte temporal. Prácticamente no hay “milagro económico” que pueda explicarse sin la intervención del Estado (Japón, Alemania, países asiáticos, dictadura de Pinochet, etc.).
No me interesa Chávez, pero preocupa que, una vez más, caricatura mediante, se ignore en qué grado, con qué frecuencia, efectivamente la democracia tiene rasgos de formalismo (ver el Índice de Desarrollo Humano de cualquier año), a los cuales se limitan los grupos de poder, los mismos que no vacilan en lanzarla al tacho de la basura cuando los desposeídos la toman en serio y tratan de utilizarla para mejorar su destino. Hasta ahora, Chávez ha ganado ampliamente todas las elecciones en que ha participado con abundancia de observadores internacionales. Obviar este hecho, conduciría a olvidar la experiencia chilena al menos en dos aspectos, que no son los más importantes, pero que son significativos: 1) la condena de Nixon y Kissinger a la “irresponsabilidad” de los chilenos de haber elegido a Allende, y la decisión de “hacer aullar a la economía chilena”, intervención y sabotaje mediante; 2) la capacidad de los poderosos para utilizar la guerra sicológica, mentir, engañar, subvertir, utilizando prensa y mano ajena, de utilizar “todas las formas de lucha”, recabar la intromisión extranjera, utilizar las leyes del mercado y la psicología de masas para crear desabastecimiento, inflación y un estado permanente de inquietud y zozobra en la gente, preparar las “condiciones objetivas y subjetivas” para el golpe final, etc. Lo primero que hizo la oposición a Chávez en la intentona golpista hace unos años fue cerrar el parlamento, es bueno recordarlo. En Chile, el golpe del 73 se decidió cuando se vio que las urnas no eran la solución para la derecha.
No me interesa Chávez, pero preocupa que, una vez más, caricatura mediante, se haga abstracción, no se reflexione, sobre el eventual desenlace de este drama que aún no alcanza su paroxismo. No creo que Chávez quiera irse voluntariamente. El fuego que ha encendido en las almas y los corazones de sus partidarios no puede extinguirse simplemente con un cambio de autoridades, con un “golpe limpio”; la historia de América Latina parece indicar que se requerirán cárceles, cementerios, cadáveres sin tumba conocida, exilios; vejar la democracia, enviarla al tacho, para supuestamente “restaurarla sobre bases nuevas”. Venezuela bajo el gobierno de Chávez está en la situación del tipo que tenía un cuchillo enterrado en el pecho: si se lo dejan, se muere; si se lo sacan, lo matan…
No me interesa Chávez. Su brutalidad en las formas, su práctica política, crean muchos temores. En un momento dado, chocará con la brutalidad criminal de la derecha, con tanta experiencia histórica acumulada en ello, con tantas dictaduras (para nombrar sólo algunas: Antonio Guzmán Blanco, 1870-1888; Juan Vicente Gómez, 1908-1935; Pérez Jiménez, 1953-1958). Los ciudadanos “pagarán el pato”.
No soy partidario de Chávez. Su práctica está consiguiendo lo mismo que las dictaduras: alejar perspectivas de políticas de progreso consistentes en el continente. No es Allende, no es el Che, no es Castro. Es un elefante embriagado en una cristalería. Las tragedias griegas no están a la moda. Tampoco adscribo a sus enemigos, defensores de los signos exteriores de la democracia hoy (que no han sido violados), verdugos mañana. Lo bueno que está recibiendo el pueblo venezolano hoy, se le hará pagar con sangre mañana.
No me interesa Chávez. No me interesan quienes hoy temen por su riqueza. Me interesa el pueblo venezolano, el devenir de nuestra América Latina, tan pobre, tan poco equitativa, tan preñada de violencias desde hace siglos…
Muy probablemente, la cuadratura del círculo se resolverá una vez más sobre las esperanzas de los postergados.
12.9.07

P.O.R.
Es un intelectual: su lenguaje y sus intereses son elevados; no habla, conceptualiza; no conversa, analiza; tiene vista de águila, siempre dirigida hacia el futuro, que está siempre adelante, más allá, movedizo (pero no aceptaría el símil del espejismo, no, señor). Su vida es el mundo de las ideas, a veces difusas, a decir verdad. Es anti-sistema, y lo fue desde pequeño, para desesperación de sus padres, siempre ansiosos de ver alguna línea recta en la vida de su retoño, aunque fuera como tendencia en el mediano y largo plazo. Murieron desorientados, mirando la ruta verbalmente tan intrincada del hijo. Sí comprobaron que odiaba el mercado, sobre todo el del trabajo, y que en esto era muy consecuente.
18.8.07
Siempre relaciono el momento de su muerte con un día sombrío, frío, de otoño o invierno. Sin embargo, fue el 16 de agosto, en pleno verano boreal. ¿A qué hora fue? No sé. En los días y semanas siguientes, descubrí lo que había sido en los años recién pasados, sobre todo sus recitales: Las Vegas, Hawai.
Pero sobre todo el de fines de los 60, cuando había decidido regresar a los escenarios después de diez años. Sobre una plataforma circular, con sus músicos, los viejos Jordanaires, en una atmósfera distendida, de complicidad. Alrededor, algunos fans. Todo de cuero vestido, el aire aún juvenil, maduro, informal en su prestación, sonriendo, haciendo bromas, recomenzando una canción, tocando la guitarra. Un miembro de la banda. No un recital, sino un jamm session (¿así lo llaman los músicos?), un guitarreo entre amigos de buen humor...

Las Vegas y ese traje que lo ha convertido en la figura más fácil de imitar y caricaturizar, pantalones pata de elefante de los ’70, con apertura bajo la rodilla como pernera de cowboy de rodeo, chaqueta con cuello a lo Napoleón, como las que usaba Liberace, patilla de padre de la patria y copo invencible, abundancia de pañuelos de seda como cortesano de Louis XIV. Aspecto de muchas geografías y momentos. ¿Desencanto con estar ahí, en ese momento?
Junto con cortarle el pelo y encasquetarle el uniforme a fines de los ‘50, pareciera que el Tío Sam castró lo que pudiera haber existido de rebelde en él y, ciertamente, extirpó la imagen controvertida.. Que fue sólo eso, imagen: Elvis Aaron siempre fue hijo modelo, ciudadano sin reproches; aún más, como ocurre a menudo con los humildes que ascienden en la escala social, fue muy conservador (en una ocasión, se entrevistó en la Casa Blanca con Nixon para ofrecer su ayuda para combatir “la infiltración comunista”). Fue respetuoso del american way of life, ese concepto tan difuso que contenía y contiene la discriminación racial, los bombardeos con napalm en Vietnam, la conspiración contra gobiernos extranjeros, la oración a la hora de la comida, la leche y los cereales al desayuno, la misa el domingo, la prensa que puede ser la más libre cuando lo quiere (y no siempre lo quiere), Watergate... Mucho de lo mejor, mucho de lo peor, abundancia de hipocresía y de sinceridad en los valores...
El sistema se llevó a los regimientos en Alemania un símbolo del desenfado adolescente, y devolvió el Presley de las innumerables películas sin olor, sin color, sin gusto, de los ’60, un burócrata-cantante-que-hace-películas, adormeció y ató la pelvis impertinente. Casamiento, hija, divorcio. Por ahí se inició un largo camino hacia el desencanto, el aislamiento, el ensimismamiento, la lenta autodestrucción, con amplia ayuda de los lacayos-pretorianos que recogían sus generosas migajas.
¿Hay paralelo entre Elvis y Alí? Paralelismo divergente, quizás. Elvis proyectaba imagen contestaria en el escenario; Cassius Clay, con sus puños y con la bocota más rápida de la Unión, gozando con sus gritos destemplados y la auto-alabanza, la auto-referencia. Ambos, símbolos de la juventud irrumpiendo simplemente, haciéndose un espacio a codazos. Pero el boxeador fue más allá: devino Muhammad Alí, rechazó el uniforme, rechazó Vietnam, proclamó su negritud y su dignidad. Le quitaron la corona, que no su alma. A éste lo excluyeron; a aquél, terminaron de domesticarlo.
En estos días del 25º aniversario de su muerte, la televisión repetirá esos espectáculos de Elvis de los ’70 en Las Vegas, cuando ya veía el horizonte de los 40 años. Fíjese en sus ojos: es una mirada velada, vuelta hacia adentro. Fíjese en su actitud: se acerca al borde del escenario, reparte pañuelos, toca manos alzadas hacia él, agradece, pero parece estar ausente. Se dijera que está allí, en el ruido, la música, los gritos, para no estar de regreso en su hotel, en su casa. Su alma ya se estaba adormeciendo. Se vació completamente a los 42 años. La soledad –sobre todo la emocional- es un veneno que mata lentamente.
El tipo de las películas de los ’60 me era insoportable. Luego de su muerte, descubrí al gran cantante. El de Love me tender, The girl of my best friend, In the ghetto, Wooden heart, Can’t help falling in love, tantas otras, sobre todo Always on my mind y Suspicious mind.
Desde entonces lo consideré un amigo. Y le perdoné, finalmente, haberme quitado a Juliette Prowse (G.I’s Blues o Café Europa).
15 agosto de 2002
4.8.07

El jueves 2 de agosto, el general ® Raúl Iturriaga Neumann, fue arrestado por la policía de Investigaciones en un departamento de las Torres de Miramar, en San Martín con 8 Norte, en Viña del Mar, vale decir, en pleno centro de la ciudad. Estaba en fuga desde hacía 52 días para evitar el inicio del cumplimiento de la pena impuesta por la Corte Suprema por el supuesto secuestro y desaparición de Luis Dagoberto San Martín, militante del MIR, en 1974.
La prensa, siempre guiada por oscuros designios contra el legado del gobierno militar y sus defensores, ha pretendido que el mejor comando del país no ofreció resistencia, que no utilizó su pistola CZ 9 mm, y que vestía pijama, bata y gorro, y que abrió la puerta esperando la entrega del diario para acompañar el desayuno de las 9:00 horas.
Desmentimos todo, señores. Como buen militar, se levantaba a las 5:00 de la mañana. Vestía, con la gallardía de siempre, su traje de campaña, aún cuando desentonaba con el decorado del departamento. Un oficial de Inteligencia no habría caído en este garlito del diario, de ninguna manera, señores. Mostró sus dotes para las artes marciales ofreciendo feroz resistencia, a pesar de su escasa estatura. En la trifulca un detective sufrió la quebradura de una uña tratando de ponerle las esposas. Otro recibió feroz pisotón de un colega, agravando las dolencias preexistentes de un gran juanete. Otro sintió mareos en ese 19° piso, quizás afectado por vértigos ante la presencia del gallardo militar. Pero el general se recuperó prontamente y ordenó a los detectives llevarlo al vehículo y conducirlo donde correspondía, ante un oficial superior, para hacerle entrega simbólica de su espada.
Debemos reconocer hidalgamente que el general ® se sintió sorprendido cuando los efectivos de Investigaciones se identificaron con apelativo, nombre y N° de placa, lo sacaron del edificio ante vecinos y prensa en pleno día, lo trasladaron en un vehículo institucional, lo llevaron al cuartel de Investigaciones con dirección pública conocida en Santiago, y pudo entrevistarse con su abogado. Como comando fundador de la Dina, jefe de su Brigada Purén, jefe del Departamento de Operaciones Exteriores del organismo, no puede aún entender la falta de prolijidad y de falta de respeto hacia las más elementales medidas de seguridad, de inteligencia, de compartimentación. Este digno soldado no puede menos que expresar su preocupación por el estado de indefensión en que, por tal situación, debe encontrarse el país ante el enemigo interno, seres despreciables sin dios ni ley, enquistado en la prensa, en los tribunales, en el corazón del Estado. O quizás fue una artimaña de guerra sicológica utilizada contra él, para desconcertarlo. La campaña para disminuirlo ya está en marcha: ya hay quienes dicen que “no alcanzó a pasar agosto”, mes de los gatos y de la gente deteriorada física y mentalmente.
Sin embargo, sólo el duro entrenamiento recibido en la Escuela de las Américas en Panamá y en otras aulas académicas de Estados Unidos en las técnicas de supervivencia y lucha en las más adversas condiciones geográficas, climáticas y de correlación de fuerzas, le ha permitido superar estos trágicos 52 días de vida clandestina; en este caso, en la jungla asfaltada de esta ciudad llena de infiltrados extranjeros disfrazados de turistas. Este soldado es un ejemplo para clases y oficiales de la actual generación, si, señores.
Sabe que las condiciones de detención serán terribles en las mazmorras en que padecen honorables oficiales. El Ejército cortó la subvención para gastos judiciales. Hay presiones extremistas para que en la cárcel eliminen el sauna, la cancha de tenis, las cabañas individuales o para dos, el wifi y aún los notebook, los permisos para salir a hacer algunas compras a la feria y al supermercado, la celebración de cumpleaños en compañía de distinguidas señoritas en locales exclusivos.
Pero todo lo superará. Para ello se preparó toda la vida. Para enfrentarlo todo por la Patria.
1.8.07

Farándula. Dícese de la prensa (diarios, radios, revistas, programas de TV) que se ocupa de los hechos y dichos de gente famosa. Lo de gente “famosa” es, por supuesto, bastante relativo, sobre todo en un mercado tan pequeño como el chileno. Lo de “dichos” también lo es, dado lo estrecho de la temática y de los recurso intelectuales de los “intervinientes” o actores. Las Últimas Noticias y La Cuarta, en la prensa escrita; CQC, SQP, en la pantalla, son los escenarios predominantes. Chillidos, silicona, vacío, son sus caracteristicas.
Su tema son los “dimes y diretes”, el “comadreo”, el “comistrajo”. El “corre, ve y dile”, el “chocolate o menta”, son los instrumentos; también el “descarte”. Vale decir, algo que se escuchó o supuestamente se dijo; la transmisión instantánea del rumor; la trampita (se dice que fulano dijo tal cosa sobre tí; ¿qué le responderías?; y el interrogado dirá: ¡pa’ su madre!, y la trifulca se armó durante tres ediciones). Entre los políticos y autoridades de todo pelaje lo preferido es el descarte: “Sr. Ministro, se rumorea que usted caería en un muy próximo cambio de gabinete, que piensa usted”. El pobre tipo responde: “estaré de ministro mientras tenga la confianza del Presidente”. El título del día siguiente está listo: “el ministro tal no descarta ser reemplazado”!
La expresión más deprimente de esta enfermedad del subdesarrollo mental se da en la televisión, porque allí se ve y se escucha. Rostros desencajados, puños al aire, cacofonía, gritos destemplados. Y la pobreza de la expresión y de vocabulario, incapacidad brutal de expresar media idea, la falta de pertinencia, la incoherencia. Y la ausencia de modulación, de pronunciación! Y ello ocurre sobre todo en el canal del sempiterno candidato presidencial Sebastián Piñera (Chilevisiòn) y del austero y conservador empresario Ricardo Claro (Megavisión), el mismo que año tras año rehúsa pasar los avisos pagados de la campaña contra el Sida. ¡Señor, dame Tu fortaleza!, decía un muy antiguo programa humorístico radial.
Pero como se trata de ser positivo y propositivo, sugiero que a los panelistas se les exija: uno, la licencia secundaria y la prueba de haber pasado la PSU, para asegurarse un mínimo de acervo cultural; dos, un certificado de haber terminado con éxito un taller dictado por una nana peruana, para asegurarnos un mínimo de dicción y cierta coherencia en las frases.
29.7.07
26.7.07
Fútbol y farándula21.7.07
Alfredo Bryce
Alfredo Bryce9.5.07
Entre Cumbres y Guachacas

Entre el 20 y el 21 de abril 2007, en la Estación Mapocho se celebró la Cumbre Guachaca, “la fiesta de los que guardan un copihue en el corazón”, bajo el eslogan de “Ni un vaso atrás”, que interpreta sin duda a más de alguno de nuestros estresados conciudadanos.
¿Cuál es la filosofía de este movimiento? Ya lo dijo en 2003 su creador y alma, Dióscoro Rojas: “... las culturas que no tienen buen vino, son salvajes, mocheras y sin ningún respeto por el ser humano”. ¿Y quienes son los Guachacas?: “somos gente de paz, humildes, cariñosos y republicanos”, como reza su lema, no les gusta ninguna guerra, “porque lo primero que empieza a escasear es el copete”, porque al faltar el petróleo “empiezan a usar el copete de combustible”. Además, declaran que “siempre y en todo momento el enemigo principal son los cuicos”. Los guachacas se declaran “el envase de la cultura: ¡sin nosotros la cosa como que se derrama!”.
En 1997 se lanzó la Primera Cumbre Guachaca, en defensa de la “panita” (que había sido reemplazada en el IPC por el microonda, para vergüenza nacional), de la Piojera (centro culinario y cultural en Santiago), de la cueca, etc., bajo la inspiración del Tío Roberto Parra, creador del Jazz guachaca, de las cuecas choras, de la Negra Ester; además, se encomendaron a Fray Andresito, príncipe de los mendigos y patrono de la Vega Central. Eligieron a los guachacas como eje de la propuesta cultural y la perrera para realizar sus actividades. Los guachacas toman “cada día como si fuese el primero y cada noche como si fuera la última”.
Los guachacas se declaran humildes (“no nos sentimos tigres ni jaguares, ni lobos, ni andamos dando recetas de cómo debe vivir el hombre ni cómo debe estar organizado el mundo...”), cariñosos (“somos puro sentimiento, nos gusta sentir el romance, apenas lo olfateamos y ya el corazón nos bombea rapidito, como que se nos nubla la vista y los ojitos se nos ponen brillosos de pura pasión. Nos gusta canturrearle al oído a las mujeres, suavecito, como un secreto... hasta cuando hablamos se nos cae la poesía”) y republicanos (“herederos naturales de la Revolución Francesa..., Liberté, Égalité, Fraternité...”). Por eso lloramos, dicen, cada bar que nos cierran.
En abril de 2006, bautizaron a Lontué como “Tierra prometida de los guachacas y capital oficial del atajo del copete”. Instalaron allí un monolito que recuerda que esta tierra de vinos es la mayor “reserva energética del país”.
La filial en Valparaíso se llama Ascensor hacia la Luna. Tragos, comida y música de raíz nacional, con público transversal en la edad y la extracción social, con ambiente de buena onda. Protagonistas son los ya famosos tragos Terremoto y Réplica.
Los líderes de los guachacas son Dióscoro Rojas (Gran Guaripola) y Raúl Porto (Catador de Bondades). Paradojalmente, hace veinte años que Rojas lleva abstinencia etílica, desde que su médico le dijo “una copa más, y al patio de los callados”.
Cada año eligen rey y reina, a través de votación popular por Internet. Este año, fueron coronados Claudio Borghi, entrenador de Colo Colo, verdadera personalidad mediática por los buenos resultados del club a nivel nacional (va por su tercer campeonato consecutivo) e internacional (acaba de pasar a la segunda fase de la Copa Libertadores), como Gran Compipa, y Javiera Contador, protagonista de una exitosa serie de TV.
Larga vida a los Guachacas (¡hic!).
15.4.07
12.4.07
Viajando hacia el sur
VIAJANDO HACIA EL SUR
Creadas así las condiciones para un diálogo de caballeros, con voz fraternal y comprensiva, le pregunto si por una de esas casualidades de la vida, nunca se sabe, no es cierto, no podría eventualmente meterme rápidamente en algún avión hacia mi tierra natal que añoro tanto, donde me aguardan ansiosos, angustiados, mi pobre madre y mis hermanos, alguno de los cuales seguramente tiene cáncer. En voz baja me dice que, sorry, pero estoy jodido hasta el día siguiente a la misma hora. Los otros podrán arreglárselas antes, porque hay más combinaciones a sus destinaciones. ¡¿Quién me manda a nacer en Chile, allá en las patas del mundo, ramal de la civilización, joder?! ¿Y qué harán la Rosa, el Alejo, el Enrique, los cabros del bloque que me esperan en Santiago, ah? O me embarca rápido, o las cartas a los diarios, mi abogado, la ONU, los derechos del consumidor y del ciudadano, y por último me ofendo y me choreo, okey?!, la fraternidad y la comprensión evaporadas.
Y él, que cómo se me ocurre, que los imprevistos, el act of God, con gestos elocuentes y voz solícita, y que en una hora más llegará su superior, que se hará un placer en lograrme un asiento en otra línea, no faltaba más, espérelo en la ventanilla 20, mientras que con la mirada susurra da gracias que no se te cayó el avión, y ojalá que se te caiga el próximo que tomís!...
Ejercido mi sagrado derecho a pataleo -¡qué se habrán creído, que uno viene de las chacras, gringos de mierda!- y reparada un tanto mi dignidad herida, pongo mi maleta frente a la ventanilla 20, que nadie tome mi lugar, carajo. El asiento más cercano está a diez metros, me instalo, estiro las piernas, un bostezo para iniciar la espera como corresponde...Los minutos se estiran, los segundos se aferran como garrapatas... El va y viene de la gente me mece, los ruidos me arrullan... Camino unos pasos para despertarme... Predomina el español, y con acento cubano, chico, un tanto estridente, coño, qué va, ¿no me habrán desviado a La Habana?...
Pasa una mulata de miedo, la candela, caderas endiabladas, libres y autónomas, porte altanero, pequeña nariz alta, su minifalda remonta los muslos en cadencia. Sigo sus pasos sin darme cuenta, al ritmo
- ¡qué hiciste, abusadora/ qué hiciste, abusadora/ qué hiciste... ¡hey, mi maleta, cabrón!!! ...
Un negro se aleja con paso elástico llevándosela, son musicales hasta para robar estos híjole, corro tras él, perdiendo compás y mulata
- ¡que es la mía, coño!
- pero si es verdad, chico, cómo me pude equivocar, es igualita a la mía, me vas a creer, tómala antes que te la roben, hay tanto negro ladrón por aquí...
- ¡¿y dónde está la tuya, a ver!?
- pué no la veo, chico, como te digo, con tanto ladrón suelto seguro que me la güeviaron!... y se refugia tras una gran sonrisa, mientras continúa su camino siguiendo a mi mulata, caderas al mismo vaivén, para otras vez será, hijole!!!... Con su aspecto de Teófilo Stevenson, ni modo de buscarle querella...
Pongo el coraje en el puño y el puño estentóreo en el mesón y el representante de la línea -testigo del intercambio con el negrazo- hace correr los dedos en el teclado del teléfono, contactando otras líneas aéreas. Sí, un pasajero con un grave problema, urgencia de llegar a Santiago, alguien enfermo, si pudieras ayudarme a solucionar ésto, claro, por supuesto, gracias... Váyase al hotel, aquí tiene un vale, preséntese al aeropuerto a las 7.00 horas, ahí lo instalaremos en un avión, cruz p'al cielo, perdone los inconvenientes, que duerma bien... Cooooñooo!
Palmeras y oleaje me mecieron esa noche en el hotel. De mañanita, el avión enfiló hacia el sur. ¡Dale, dale, que nada te detenga!
4.3.07
Por una cabeza

¿Conoce usted el tango “Por una cabeza”, de Le Pera y Gardel? Seguramente, sobre todo si usted es porteño(a), y se ha dado una vuelta por El Cinzano, allá en la Plaza Aníbal Pinto, y lo habrá escuchado en la voz potente de Manuel Fuentealba -que además es uno de los tres mejores intérpretes de Balada para un Loco que yo haya escuchado-, y habrá asistido a la Cumbre Mundial del Tango en diciembre pasado, donde estuvieron figuras que parecieron haber vuelto del pasado especialmente para esta ocasión, como Mariano Mores y Alberto Podestá (el tango y sus intérpretes parecen ser eternos).
Quizás haya visto una película que ha pasado tantas veces en televisión, Perfume de mujer (Scent of a woman), que para muchos quedará en el recuerdo por la escena en que Al Pacino –que interpreta a un coronel ciego y paranoico, y que ganó el Oscar con ello- baila este tango con la jovencita Gabrielle Anwar, toda dulzura y homenaje a la juventud. La interpretación musical es de The Tango Project, y tiene la genialidad de combinar la simplicidad y la emoción. Se atrevió a bailarla también, con la misma interpretación, Arnold Schwarzenegger con Tia Carrere, en otra película; vale la pena... para escuchar la música.
He comprado y grabado infinidad de veces este tango. Gardel y The Tango Project son insuperables. Gardel lo grabó en 1927. Hace ochenta años. Y continuamos escuchando, llenos de nostalgia, con algún lagrimón cuando la acompañamos con una botella, la historia de este adicto a las patas de los caballos que se confiesa incurable.
5.2.07
a patadas con la probidad (2)
En nota anterior, anotamos algunos factores de las manifestaciones de corrupción de algunos servidores públicos: existencia de políticos profesionales de endeble o inexistente curriculum, que no ven vida ni esperanza fuera del servicio público; los operadores políticos, a las órdenes de caciques de diverso tamaño e envergadura, que los ubican en ciertos puestos para servir a sus intereses electorales, usando y abusando de recursos públicos; personajes diversos de débil espíritu, embebidos de ansias de figuración. En todos ellos, el “espíritu de servicio público” está notablemente ausente.
En estos días se ha puesto de relieve otro antiguo factor, que en realidad es el primario, en el sentido de que es causa de los anteriores. Los partidos, unos con más elegancia que otros, siempre han exigido del Presidente de turno una cuota en la distribución de los cargos a lo largo y ancho del organigrama de gobierno (ministerios, subsecretarías, intendentes, gobernadores, seremis, jefes de servicios nacionales y regionales, etc.), en base del caudal electoral y de la representación parlamentaria. Pero, además, se exige que estos nombramientos “respeten” la “representatividad” de los grupos internos (tendencias y sensibilidades, que en realidad son verdaderas fracciones con su propia organización y articulación nacional). Teorema (verdad que no requiere prueba): el objetivo de esto, por cierto, no es expresar mediante su gestión una cierta sensibilidad (puesto que la tarea de los funcionarios públicos es aplicar el programa y políticas de gobierno, con los énfasis y orientaciones que éste determina), sino capturar posiciones de poder para ganar más poder, tratando de influir en designaciones y elecciones internas y nacionales, para aumentar su influencia, para aumentar su poder. Exigir poder para capturar más poder. Una lógica que se alimenta a sí misma. Las cosmovisiones, las visiones del mundo, de la sociedad, no tienen nada que ver aquí. Cada partido es un conjunto de grupos de poder, grupos de presión, con escasos líderes que capturan todos los espacios. Son verdaderos “hoyos negros” que capturan todo a su alrededor. Es verdad tanto en el oficialismo como en la oposición.
A nivel regional, ello se manifiesta en lo que hemos dicho en otro lugar: “con el parlamentario (especialmente los senadores), todo; contra el parlamentario, nada”. La organización formal de los partidos juega un papel meramente decorativo. Es el parlamentario el que, a través de sus oficinas en las distintas ciudades y sus activistas pagados, mueve todos los hilos. Es frecuente que la dirección comunal del partido se reúna en la oficina de de aquél, que su secretaria sea la secretaria del parlamentario, que sea ella quién convoque a la militancia según las necesidades de su jefe. Hoy en día, quién no sea parlamentario, dirigente o jefe de servicio, no tiene ninguna instancia para ser informado, expresar su opinión, intercambiar; las organizaciones de base han desaparecido (por ejemplo, los núcleos del PS).
Una verdadera lucha contra la corrupción y por la democracia debe contemplar sin falta la democratización interna de los partidos. Sólo tal reforma disminuirá la influencia de los parlamentarios, de las fracciones, y podrá posibilitar una vida partidaria real, activa, sin la influencia decisiva y total de los caciques que lo manipulan. Y podrán empezar a dejar de ser agencias de empleos. Los partidos como expresión y vía de servicio público debe ser un objetivo.
Veamos una pequeña ilustración de lo anterior. La presidenta Bachelet hizo un pequeño ajuste de su equipo territorial, cambiando cinco intendentes y doce gobernadores. A menos de dos meses de su primer aniversario, el gobierno consideró necesario dicho cambio, en base a las respectivas evaluaciones. Los presidentes de los partidos de la Concertación aprobaron la medida, por corresponder a las prerrogativas de la presidenta y, seguramente, por coincidir en la evaluación.
Pero no todos estuvieron de acuerdo. No un partido, sino una tendencia de uno de ellos: los “colorines” de la DC, encabezados por el senador Adolfo Zaldívar (que mantiene sus aspiraciones presidencialistas, a pesar de que no aparece en las encuestas ni siquiera por casualidad). “Perdieron” cuatro gobernadores (en Iquique, San Antonio, San Felipe y Melipilla) y una intendenta (Tercera Región). Ciertamente, no se fueron a un rincón a enjugar sus lágrimas. Ante cualquier micrófono, cámara y libreta de apuntes dispuestas, se quejaron, llamaron la atención a la Presidenta, amenazaron. El portavoz principal fue Jaime Mulet, diputado por Iquique, ex secretario general de su partido y luego candidato derrotado a la presidencia de la DC. ¿Qué dijo? “Hay una parte importante de la DC que se siente expulsada del gobierno y de la peor forma”, “hay un antes y un después” en las relaciones con La Moneda.
Acusaron a Bachelet de haber sido manipulada: “Acá hubo una presión de la directiva de la DC para sacar a los intendentes y gobernadores que eran de una sensibilidad distinta a la directiva… No era esperable que la Presidenta acepte las presiones”. Esta situación tiene siniestras vinculaciones, dice Mulet: “Todo esto nos recuerda al gobierno de la UP, y eso no le hace bien al país”. ¿Cuál es la relación histórica? No lo dice. Está especialmente molesto Mulet, porque para las próximas elecciones quiere postular al senado, pero le sacaron “su” intendenta en triple sentido (DC, miembro de su tendencia y generalísima de su campaña). Los “colorines” han amenazado que podrían constituir una bancada parlamentaria paralela a la oficial, para obligar al gobierno a conversar y a negociar también con ellos. En resumen, creen que se rompieron los equilibrios entre las tendencias en su representación en el gobierno.
Esto es corrupción pura y simple, es chantaje, y si lo hacen por la vía de los medios es que consideren que es “normal”, que está en las costumbres. En realidad, es una falta de ética institucionalizada. Y todos los partidos son culpables de tales prácticas en diversos momentos.
Lo más inquietante es que uno de los factores de la evaluación que hace el gobierno de los intendentes, gobernadores y otros ejecutivos públicos, es su cercanía, sus buenas relaciones con los parlamentarios. Se considera que se requiere de la buena voluntad de los parlamentarios para que voten positivamente los proyectos de ley.
Reiteramos: para avanzar en la democracia y la probidad, se debe reformar a los partidos, sus estructuras y sus prácticas. Además de perfeccionar el tema del financiamiento público de las campañas electorales, por supuesto, en que se controle quién financia, se limiten los aportes privados, cómo y cuánto se gasta, etc. Hay un largo camino por recorrer. ¿Habrá voluntad política en el gobierno, los partidos, los parlamentarios, para tomarlo?

