11.9.13

Hace cuarenta años

Hace cuarenta años, yo aún no cumplía treinta. Era soltero, no tenía hijos. Trabajaba en la Oficina de Planificación Agrícola, del Ministerio de Agricultura. Pensaba que mi vida futura consistiría en ese proceso de acumulación de experiencias en todo sentido, que es el destino de todos; que mi exploración futura del mapamundi sería muy esporádica, que al respecto lo fundamental en tiempo y espacio ya lo había vivido durante esos cinco años en la universidad en Europa. Pero que la vida era estimulante en ese momento, todo un desafío: la tentativa de construir cimientos y muros nuevos para el edificio nacional, con planos aún sin completar, con modelos que, a lo lejos y aún aquellos que nos habían servido de alojamiento por algunos años, no nos convencían; con vecinos en el mapa que nos miraban airados por considerarnos un mal ejemplo y aún contagiosos.

Teníamos mucho trabajo, que exigía muchas horas pero, sobre todo, libertad de espíritu, buscando vías que solucionaran la falta de medios, con abundancia de alternativas, luchando contra la tentación de seguir caminos ya trazados, pero de otras geografías y de otros tiempos, de otras sicologías.

¿Fuimos demasiado pequeños para la tarea, nos faltó empeño, imaginación, nos traicionó la impaciencia, nuestra mirada fue demasiado luz de linterna (aquella que se bifurca en todas direcciones hacia adelante), demasiado poco luz de laser (aquella luz que se concentra en una sola dirección)? Ni siquiera el Tacnazo nos sirvió.

Después de un cierto 11 de septiembre, fui exonerado como tantos miles. Pero tuve suerte: no terminé en una tumba sino en el exilio. Aunque fue largo, demasiado largo.

Fuimos quizás demasiado hombres del pasado, con poca capacidad para centrar la atención y el esfuerzo, con demasiada búsqueda de protagonismo, con poca grandeza, ni siquiera para comprender a Allende. Demasiado seguidores del reflejo de Pavlov: aún hoy saltamos ante el reflejo provocado por los mismos estímulos, aun los de poca monta, que nos presenta la vida... y el adversario.

 PAM/11.09.13

25.9.12

La chica superpoderosa

De todo hay en la viña del señor, ya se sabe. También en Viña del Mar. También entre los alcaldes(as). Pero algunos(as) se destacan. Veamos un caso.
El art. 57 de la Ley Orgánica Constitucional N°18.695 establece, desde el año 2007, que para ser candidato a alcalde debe acreditarse haber cursado la enseñanza media o su equivalente; además, deberá tener domicilio a lo menos desde hace dos años en la región de la comuna por la cual postula. Al respecto, Virginia Reginato, alcaldesa de Viña del Mar, ha dado varios motivos de asombro a sus administrados. Veamos algunos.

Como no tenía (¿no tiene?) licencia secundaria, respetuosa ella, decidió acogerse al Sistema de Validación de Estudios del Ministerio de Educación. Como sus labores le dejan poco tiempo, habría dado ocho pruebas de distintos niveles y asignaturas en tres horas. Eso se llama rapidez mental. Ni Usain Bolt es tan rápido, señores, en su respectiva actividad.
Pero hay otra maravilla. Para entender lo que sigue, debe usted tener  a mano un mapa de la Región Metropolitana. ¿Dónde rindió esas pruebas? No en Viña, su comuna adorada, no. Aunque el sistema establece que se debe concurrir a la Seremi de Educación más cercana al domicilio o al trabajo, ella fue a la Seremi de Educación de la Zona Norte de Santiago; presentó un certificado de residencia en Colina, Chicureo 2, casa 73, de la jurisdicción de dicha Seremi. El certificado lo extendió la presidenta de la Junta Vecinal, Elena Fuentes. Residente de Viña, hace sus trámites en Santiago. ¿Deseos de tomar aire, aunque esté contaminado? Usted puede tener las casas que quiera, pero puede tener un solo domicilio legal. Aventurera ella, también se inscribió en la Dirección Provincial de Educación de Santiago Oriente, y fue asignada al colegio Fermín Vivaceta de Lo Barnechea para rendir exámenes, pero no se presentó. Presentó otro certificado con dirección Los Militares 5200, departamento 63, Las Condes. (Usted habrá advertido que, si hubiese tenido tales domicilios en la Región Metropolitana, no podría ser alcaldesa de Viña!). Para subrayar aún más su espíritu aventurero, dice haber dados sus exámenes en el Colegio El Sembrador de Colina. Antecedentes presentados en la corte afirman que hizo esto el 28 de noviembre de 2007.  
 
Un pequeño detalle, sin embargo. Ese mismo día, ejerciendo su rol de alcaldesa, Reginato tuvo dos actividades públicas en Viña.  En la primera, anunció en el Club de Tenis de Las Salinas la realización de un torneo profesional de tenis femenino en febrero de 2008; en la segunda, el lanzamiento del programa Oportunidad Segura de la Dirección de Desarrollo Comunal de la municipalidad. Así lo certifican sendos artículos de los diarios El Mercurio y La Estrella del 29 de noviembre, ambos de Valparaíso, además del reportaje de Canal 13 red Valparaíso. También dijo haber viajado a Colina en su auto Opel Astra, blanco, pero la concesionaria de la autopista afirmó no tener rastros de que dicho vehículo haya transitado por allí dicho día. 
¿Podría ser tan mentirosita una señora tan sonriente, tan omnipresente en los medios, tan buena para dar abrazos y regalar tortas? Como nosotros somos dados a confiar en las personas, en la buena fe, avanzamos algunas respuestas explicativas. Dos las da la física: la teletransportación permite estar en cosas de segundos en lugares muy lejanos y sin necesidad de vehículo (¿o acaso usted olvidó Star Trek, ah?). Otra respuesta posible: quizás Virginia es una de las Chicas Superpoderosas. Solo queda la interrogante: ¿cuál de ellas: Bombón, Burbuja o Bellota? Otra posibilidad: la ubicuidad.  ¿Ocho pruebas en tres horas? Vamos, gente de poca fe: ¿y la lectura rápida y la taquigrafía?
En fin. Esperemos los resultados de las dos demandas interpuestas por supuesto mal uso de instrumento público. Se han hecho parte los diputados Gabriel Silver (DC) y Cristina Girardi (PPD). De ser reconocida culpable, no podría ejercer el periodo por el cual está postulando, si ganase; además, debería pagar por el delito cometido.
¿Votaría  usted por quién probablemente no podría asumir, o sería destituida, en caso de ganar?
 
Datos: www.cambio21.cl , semana del 19 al 25 septiembre 2012, p. 2-4.

PAM / 24.09.12

13.7.12

El poder y la gente (1)

Casi en serio

El poder y la gente (1)

Una pregunta con respuesta de Perogrullo: ¿cambia el poder a la gente? Sí, pero de manera diversa.

El poder raramente cae al azar (aunque hay casos). Casi siempre se le busca, y de manera entusiasta.

Cuando se tiene, se ejerce. Hay tantas formas de ejercerlo como personalidades existen, todo condicionado por las circunstancias (históricas, coyunturales, etc.). Por supuesto, los objetivos varían según esas mismas circunstancias. A propósito: escuchando el ruido ambiente, es evidente la necesidad de aclarar que hoy no estamos en circunstancias revolucionarias, ni siquiera remotamente prerevolucionarias. En el horizonte ni siquiera hay grandes plataformas reformistas. Somos la generación de los administradores de la “cuestión social”.

Dado lo anterior, se justifica preguntarse: ¿cómo están las cosas a nivel de la base, militantes, simpatizantes, ciudadanos interesados en lo social, sobre todo de izquierda, progresistas y similares?

Algunos quisieran cambiar esta realidad de aguas dormidas con discursos encendidos, con alusiones a realidades desgraciadamente ya pasadas.

Para los más esclarecidos (casi resignados, pero no inmóviles), se está en época de preparación de los materiales para nuevos cimientos o fundamentos. Dicho en palabras de antes, de preparación de fuerza orgánica, social, política. Vistas las cosas, esta fase promete -amenaza, más bien- ser larga. Estamos en precalentamiento, aunque no siempre se sabe bien para qué. Por esto se ve en acción en ciertos círculos (pequeños, ensimismados, encapsulados) el “juego político” (aquello que sustituye a la política verdadera): ese escarceo que pareciera de cachorros que corren y saltan en todas direcciones, se ladran, se muerden, se empujan; se juega al “análisis”, con muchas palabras y “conceptos”, cuya definición y contenido se evita cuidadosamente (a veces, porque se les desconoce; otras, porque no se les atribuye importancia); se juega a la “unidad”, en que diversos grupos se embarcan en procesos alternativos y contrarios, invierten meses en definir la “ideología”, la “filosofía” (la “problemática”) y antes de llegar a la plataforma de trabajo (la “solucionática”) se multiplican por dos o por tres, dando nueva muestra de que –en las actuales circunstancias- las tentativas de unidad dividen: se buscan la pureza y la coincidencia ideológica completa hasta para elegir un concejal. En la discusión, predomina el volumen vocal por sobre las ideas.

¿Qué hacer? Quizás –idea audaz, que algunos calificarán de nostalgia- leer precisamente el librito “¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento”, escrito a inicios del siglo XX (1901-1902) por un fino analista político, un tal Lenin. Difícil tarea adquirirlo hoy dirán algunos (el 19% del IVA, la diversidad de temáticas de la sociedad actual que requiere nuestra atención, da lata buscar en las librerías de viejo, porque de las bibliotecas personales desapareció a partir de un cierto 11 de septiembre, etc.). Busquemos entonces salidas más a la mano, más “modernas”. Hay tanto libro de management, de gestión, de auto-ayuda, hasta los distribuyen gratuitamente ciertos diarios, incluidos los del duopolio. Hay allí conceptos útiles también para la actividad política: trabajo en equipo, inteligencia emocional, lluvia de ideas, trabajo participativo, planificación estratégica, análisis FODA, cómo conducir una reunión (citación con temario previo, acta anterior, seguimiento de las resoluciones adoptadas anteriormente, control de tareas), etc., etc., etc., todo lo que puede ayudar a resolver un problema que se ha manifestado indómito desde hace décadas: como sentarse a una misma mesa (sin hacer pasar al interlocutor por el confesionario, ni aplicarle diversos tipos de test de blancura político-ideológico, ni de intenciones, salvo lo relativo a la ley), ponerse de acuerdo sobre el programa inmediato -y si de milagro sobra buena voluntad, algunos chispazos sobre el de mediano y el de largo plazo- (ejercicio laborioso el de ponerse de acuerdo sobre prioridades y plazos), el cómo, etc.

Hay otras vías de solución: hacer algún sahumerio antes de empezar la reunión, hacer alguna mandita (la marcha a la Virgen de Lo Vásquez es, además, beneficiosa para la salud), y otras (nuestras abuelitas saben mucho al respecto). No tengo claro si un pilatos se aplicaría a estos casos…

Pero, en fin, para tranquilizar a estos líderes, recordarles que el verdadero problema es la inercia – en realidad, la indiferencia- de la ciudadanía (o sea, las masas, para que entiendan)…


PAM/ 03 julio 2012

8.3.12

Derechos ciudadanos, seguridad, represión

La sociedad ha tomado cierto protagonismo. Magallanes, movimiento estudiantil el año pasado, Aysén este año, movimiento estudiantil de nuevo muy pronto (su carácter no se conoce aún, pero seguramente repetirá lo esencial de lo pasado). Destrucción de propiedad privada y pública. Impedimentos al libre desplazamiento de los ciudadanos. Carabineros en las calles. Heridos, encarcelados. La derecha aplaude, la oposición condena, ambos sin claroscuros, sin sutilezas.
¿Qué se puede decir respecto a la acción policial? En particular, ¿qué análisis debería hacer la Concertación, sector de  la oposición que tiene mayor posibilidad de gobernar en un futuro próximo y que, en consecuencia, no debería sacrificar un enfoque de Estado en aras de ganancias del momento? Estas ganancias son en realidad una deuda a pagar inevitablemente cuando se accede al gobierno. Veamos algunos elementos de la coyuntura, pero en primer lugar obviando lo obvio:
·       en primer lugar, sobre la ola del movimiento estudiantil se ha constituido y consensuado una verdadera plataforma de exigencias ciudadanas[1],a tal punto amplia y profunda que ningún futuro plan de gobierno podría desechar; Aysén la enriquecerá sobre aspectos de regionalización indispensables;
·       en segundo lugar, la ciudadanía tiene el derecho a expresar sus opiniones, esperanzas, exigencias verbales, escritas, en la calle.
Despejado lo anterior, examinemos la acción policial. Las noticias en TV dejan una sola impresión: Carabineros en acción, la aplicación de la violencia institucional ciega; todo sería solo una cuestión de brutalidad, un problema sicológico de estos funcionarios, la aplicación de una política puramente represiva del gobierno.
Hay elementos que refuerzan este hecho. Como decíamos en un artículo anterior sobre el movimiento estudiantil en 2011, para llegar a una situación de represión excesiva  no son necesarias órdenes específicas de las autoridades (las que, por supuesto, podrían existir). Basta con las noticias distorsionadas de los medios, que ponen el énfasis en los encapuchados y sus hechos, aunque digan al pasar que éstos son una minoría, que las marchas son pacíficas y le quiten importancia al rechazo físico que realizan manifestantes contra los encapuchados. Basta  con que autoridades de medio pelo y personajillos utilicen un lenguaje alarmista y despreciativo sobre la representatividad social de quienes manifiestan. Basta con utilizar uniformados de civil infiltrados, no sólo para realizar trabajo de inteligencia contra los encapuchados (necesario), sino también para convertirlos en elementos provocadores, que incitan a actitudes violentistas. Basta con autoridades que rechazan incluso la posibilidad que carabineros se hayan propasado y rehúsen toda investigación administrativa. En suma, basta con esta atmósfera para que oficiales, suboficiales y carabineros subordinados interpreten que serán bien calificados si abusan, si se extralimitan, para que se olviden que los jóvenes a los cuales golpean podrían ser sus hijos, sus sobrinos…

Pero hay que ir más allá de la simple constatación (y condena) de la acción policial coyuntural o específica. Hay que considerar otros aspectos, que tengan que ver con el origen de la violencia desproporcionada. Por ejemplo:

1.    ¿Cuál es la actual filosofía de preparación (doctrina militar, se llama en el ejército: su visión del mundo, de la sociedad, de su propio rol) de las fuerzas de orden (carabineros, sobre todo)? La doctrina de seguridad nacional predominó en las FF AA y las fuerzas de orden durante los años ’60, ’70 y ’80, y hoy su persistencia es un enigma para la sociedad civil: la noción de “enemigo interno”; las fronteras ideológicas que atraviesan hogares, industrias, centros de estudio; ciudadanos de primera y segunda clase (los uniformados, símbolo de los valores nacionales, del honor; los civiles, sobre todo los obreros y los sindicalistas, personificación de la pereza, del desorden, de  la carencia de valores como el honor, la honestidad); la lucha antisubversiva; los golpes de Estado, etc. Este enfoque preparó las condiciones para la implantación brutal de una nueva economía: la doctrina de seguridad nacional fue el medio, el neoliberalismo era –y es- el objetivo. Si se inculca al carabinero que por el hecho de portar uniforme tiene un rol y valor social superior, se sentirá libre de ejercer violencia arbitraria. El Congreso debería solicitar al Ministerio del Interior (Carabineros e Investigaciones) y de Defensa (Fuerzas Armadas)  los manuales respectivos, para verificar los cambios necesarios para adaptar una visión a un Estado que ya tiene 20 años de democracia.
2.    Deben también estudiarse los manuales operativos. ¿Han sido adaptados a condiciones de democracia (o sea, de sociedad activa, con pleno ejercicio del derecho de petición)? ¿Qué debe hacerse en cada situación,  con qué instrumentos, con qué personal, etc.? ¿Existen los límites que impidan el uso excesivo de la fuerza y las víctimas civiles?
3.    ¿Tiene el personal la capacitación física y operativa requerida? A principios de los ’80 se produjeron en Montréal, Canadá, varios casos en que la policía utilizó sus armas con resultado de muerte de ciudadanos. Una larga investigación concluyó que la facilidad con que se extraían y utilizaban las armas contra ciudadanos tenía dos razones. La primera, que el pésimo estado físico de los policías los hacía incapaces de atrapar a individuos veloces y, para evitar su fuga, les disparaban. Segundo, el resultado fatal de los disparos se explicaba por el escaso entrenamiento en el uso de armas: dada su mala puntería, eran incapaces de disparar a las piernas, brazos, hombro; entonces, disparaban a lo más seguro: el torso. Vale decir, ante la propia incapacidad física y técnica, se recurría a la violencia excesiva.

Veamos la otra cara de esta moneda. Que hay derecho legítimo a petición y a manifestarse; que hay fuerza excesiva en muchos casos y que las responsabilidades políticas, penales y administrativas deben ser investigadas y las sanciones pertinentes aplicadas, está claro. Pero todo lo anterior no debe hacer olvidar la necesidad del orden público. El resguardo de los derechos humanos no debe conducir a la anarquía. Un gobierno –sobre todo uno que se preocupa verdaderamente de los temas de búsqueda de mayores niveles de vida, de equidad, de igualdad de oportunidades, etc.,- no puede quedar inerme. La paz social es parte de los derechos humanos. Hay un marco (legal, institucional, de funcionamiento de la sociedad) que no puede ser ignorado bajo ninguna circunstancia, so pena de irresponsabilidad. Cada causa y cada vía de expresión debe ser analizada en su debido mérito, en su integralidad (el movimiento estudiantil de 2011 y sus distintos  bemoles ha dejado muchas enseñanzas al respecto).

Esto es verdad bajo un gobierno progresista y bajo un gobierno de derecha.

PAM/08.03.12


[1] Plataforma construida sobre la base de los indudables logros de la Concertación, aunque a algunos les cueste un mundo reconocerlo, y también de sus carencias. Los actuales auto flagelantes no advierten un hecho elemental: para mantener su lógica, quien no reconozca  ningún avance bajo las dos décadas de la Concertación debería hoy proponer un programa de gobierno para el Chile del 10 de marzo de 1990!  

8.1.12

Recuerdos y protagonistas


El 28 de diciembre recién pasado, el Centro Cultural Liwen -presidido por Pedro Verdejo- realizó el lanzamiento del libro “Entre Concón y La Ligua… en los tiempos de la Reforma Agraria” en el  Salón de Eventos de Casa Abierta en Concón.

El tema? La repercusión y la manifestación en estas comunas entre 1964 y 1973 del profundo proceso de cambios que atraviesa el país durante los gobiernos de Frei Montalva y de Allende, sobre todo en el campo, donde aún perduraban estructuras y relaciones sociales medioevales, con condiciones infrahumanas de trabajo y de vida. La reforma agraria empieza a poner en primer plano la dignidad del trabajo, de aquellos que extraen los frutos de la tierra de sol a sol y aún bajo  la luna cuando de regar se trata. Esperanzas, pero también temor, ante latifundistas que no comprenden el por qué y que se organizan para contrarrestar el inicio de nuevos tiempos a como dé lugar; la ley ya no les sirve automáticamente como hasta hace algunos  meses y durante siglos.

¿El autor? Francisco Acevedo Toro,  médico neurólogo infantil, con estudios en la Universidad de Chile y luego en Francia (Clermont-Ferrand y Montpellier). Indefectible servidor público: regidor y  alcalde en Coinco (VI Región) antes de los treinta años; director de hospital; director del Servicio de Salud Viña-Quillota. Después de septiembre de 1973, el “espíritu aventurero  de que fueron presa cientos de miles de chilenos gracias al golpe lo llevó a Francia. Candidato a diputado alguna vez, académico, decano de una Facultad de Medicina, padre, abuelo (¡diez nietos: la semilla ha sido fértil!), y tantas otras cosas. Experiencias que dan para muchos libros, que no descarta que vendrán, así como llegó este segundo.

La historia de aquella época está en el libro, pero también estaba esa tarde entre el público asistente al lanzamiento y entre los presentadores, como hizo notar Luis Maira. Jacques Chonchol, primer ministro de Agricultura del presidente Allende, quizás el principal ideólogo de reforma agraria y responsable de su implementación, ya desde su cargo de vicepresidente de Indap bajo Frei Montalva. A principios de los ’70 leí un libro que escribió la década anterior, sobre los principios prácticos de implementación de un proceso de reforma agraria, uno de los cuales nunca olvidé: la reforma agraria debe ser rápida (no debe interrumpir el proceso productivo), integral (la expropiación debe incluir todo lo que está en el predio: maquinaria, instalaciones, frutales, cosecha, etc., y no sólo la tierra: bajo Frei, los terratenientes partían con todo, dejando sólo la tierra) y masiva (aplicarse en todo el territorio nacional al mismo tiempo). Junto con Pedro Vuscovic, Ministro de Economía, Chonchol debe haber sido el funcionario de Allende más odiado por la derecha. Y allí estaba, casi cuarenta años más tarde, recordando.


Luis Maira y P. Ayala

También estuvo allí y fue el presentador principal Luis Maira. El diputado más joven de la oleada parlamentaria de Frei Montalva en 1965, fundador de la Izquierda Cristiana que apoyó al gobierno de Allende a principios de los ‘70, presidente del partido PAIS a fines de los ’80, embajador de la Concertación en México y Argentina. De gran estatura intelectual y moral; quizás esto explica que su partido lo haya mantenido en el extranjero la mayor parte del tiempo estos veinte años; quienes toman en serio los principios son individuos molestos y aún peligrosos, aunque sean militantes modelos. En su presentación Maira hizo un amplio retrato de aquella época tocada por el libro. Nada en el programa de la UP era afiebrado: fue el reflejo de una época y anhelos que se habían convertido en necesidad y urgencia, el abuso ya no era soportable, el cambio era necesario y posible. Como decía Radomiro Tomic durante su campaña presidencial, los cambios obedecían a dos razones: una económica (entre otras, un país con un suelo tan rico no podía seguir siendo importador de productos agrícolas y ganaderos; no podíamos seguir subsidiando a las grandes transnacionales, sobre todas mineras, a los países desarrollados), otra ética (la pobreza en todos los aspectos no se condice con la dignidad de las personas).
Me alegré de haber asistido al lanzamiento del libro. Me encontré con dos de mis antiguos superiores. Chonchol, cuando yo trabajaba durante 1971-73 en la Oficina de Planificación Agrícola, ODEPA, organismo asesor técnico del Ministro de Agricultura, y Francisco Acevedo en 1994, en el Departamento de Atención Primaria de la Dirección de Salud Viña-Quillota. Le recordé a Maira que le conocí durante un almuerzo en Quillota en 1994, en que aproveché para darle copia de mi memoria sobre el PS durante la dictadura; después de tanta transitar el mapa sobre todo de de América Latina, me respondió, seguramente reaparecerá en las cajas que estoy desembalando. Ya no tiene importancia, le dije, el PS de hoy está definitivamente en otra.
Fue una tarde de historia y recuerdos de aquellos tiempos en que los ideales aún  podían movilizar a todo un país tras cambios integrales. Gracias Pancho y Centro Cultural Liwen.
Patricio Ayala M./ 06.01.12

21.10.11

EE:UU se retira de Irak

Auguro un gran aumento en la esperanza de vida de la población irakí. ¿Alguna revolución científico-médica? No. Obama anunció hoy que antes de fin de año los 40.000 soldados US que aún quedan allí (llegó a tener 170.000) serán retirados, después de nueve años de "guerra".
Desde el 20 de marzo 2003 (fecha de la invasión), las víctimas irakíes del conflicto hasta agosto de 2007 son 1.033.000 (sí: un millón treinta y tres mil, según Opinion Research Business). Soldados USA muertos: 4.400 (usted que es bueno para los números, calcule cuantos irakies, civiles en su casi totalidad, murieron por cada soldado USA). 
Hollywood, tan sensible esta industria, ha hecho unas diez mil películas narrando los sufrimientos de los pobres GI por llevar la democracia a esos desagradecidos medio salvajes. Un ejemplo: el retiro se decidió ante la ausencia de acuerdo con el gobierno de Bagdad para mantener la inmunidad legal de los soldados USA. 
¡Señor, dame tu fortaleza!, decía un personaje de un programa de radio chileno de los '50-60.

23.9.11

ONU, inmigración, Dº a voto


ONU insta a Chile a facilitar el voto y el regreso de sus emigrantes

EFE - Ginebra
Viernes, 23 de septiembre de 2011.

El Gobierno de Chile debe adoptar medidas efectivas que garanticen a sus ciudadanos en el extranjero el derecho a voto en las elecciones nacionales y que les faciliten tener la opción de regresar a su país si así lo deciden.

Así lo recomendó el Comité de la ONU de Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, reunido en Ginebra desde el pasado día 12 y que hoy publicó su examen sobre Chile en virtud de la Convención que protege a este colectivo.

El Comité expresó su "preocupación" por el hecho de que los emigrantes chilenos "no puedan ejercer su derecho a votar" e instó al Estado chileno a "retomar las iniciativas ya emprendidas" para que sus ciudadanos en el extranjero puedan participar en las elecciones del país.

Sobre el regreso voluntario de los emigrantes, esta instancia valoró positivamente las medidas tomadas en el pasado para prestar asistencia en el regreso de los nacionales chilenos, pero tomó nota sobre "la falta de una política específica" en este asunto.

En este sentido, el Comité alentó al Estado chileno en su informe de conclusiones a "revitalizar las medidas para facilitar el regreso voluntario de los trabajadores migratorios y miembros de sus familias, así como su reintegración social y cultural duradera".

Sobre la elaboración de un proyecto de ley sobre migración, pidió que se acelere su trámite para evitar en el futuro se repitan las denuncias sobre la existencia de actitudes discriminatorias y de estigmatización social de trabajadores migratorios y sus familiares.

Con este fin, el Comité instó al Gobierno de Santiago a poner en marcha campañas de mejora de la concienciación dirigidas al público en general, así como a maestros, funcionarios de inmigración y profesionales de los medios de comunicación.

Este órgano de la ONU expresó también su preocupación por aspectos de la ley de Extranjería, como el que permite confiscar a un trabajado migratorio su documentación si viola las leyes de inmigración, entregándosele una Tarjeta de Extranjero Infractor hasta que Gobierno adopta una decisión sobre la infracción.

Preocupación asimismo por las informaciones según las cuales algunos funcionarios de aduanas se niegan a sellar los pasaportes cuando entran en Chile, "lo que a menudo se traduce en problemas cuando posteriormente desean regularizar su situación migratoria".

En el terreno educativo, el Comité alertó sobre "ciertos casos de niños inmigrantes en situación irregular que no reciben sus diplomas, por no haber logrado presentar los documentos requeridos" y sobre "ciertas escuelas que se niegan a inscribir a los niños migrantes que no han regularizado su situación migratoria".

Asimismo, el Comité recomendó a Chile proteger a las mujeres empleadas como trabajadoras domésticas, "garantizando una mayor y más sistemática vigilancia de sus condiciones laborales" y a garantizar que tengan acceso efectivo a los mecanismos de presentación de denuncias cuando sufren abusos.

30.8.11

La tentación del garrote


Tres meses ya. Y ya no solo estudiantil, sino con rasgos de movimiento social. Activo, creativo, con capacidad de crear lazos y coordinaciones. Con portavoces que hablan de corrido. Son propositivos, sin agresividad. Muestran que el mundo va más allá de las aulas, que el problema es más que mayor presupuesto, que hay muchos actores, y estos se han ido incorporando. Cada vez más, se habla de sistema, de estructuras, y se sabe que la problemática es un poco más complicada que ministros de hacienda amarretes, presidentes un poco sordos y otro poco miopes, que políticos un poco corruptos y un mucho ineptos, que empresarios con espíritu de gato de campo. Y saben que la violencia no es el camino.

Hoy los estudiantes hablan de lucro en la educación, de estatutos orgánicos (participación de los distintos estamentos en la discusión sobre la gestión de la universidad), sobre la convivencia y coordinación de los distintos estamentos (alumnos, académicos, funcionarios), malla curricular, acreditación de carreras y de la institución, etc. Pero también, gracias al gobierno (su miopía, su tozudez, su exceso de grandes ejecutivos con espíritu de contadores y la ausencia de sociólogos, historiadores y otros similares), de temas macro.


Este movimiento ha sido muy pedagógico (y no es juego de palabras). Veamos. Como a cada petición se les ha respondido: “no hay recursos, los chiches son escasos”, los jóvenes, tan propositivos ellos, han dicho: “reforma tributaria, pues, royalty minero como en los países que se hacen respetar (y que por ello son desarrollados, veamos lo que han hecho nuestros socios de la OCDE)”.

Entonces, el gobierno, tan didáctico él, argumentó: “no podemos, la ley, la Constitución...”; así que los estudiantes han dicho: “cambiemos la ley, la constitución”. El gobierno respondió: “no hay quórum parlamentario, cabros”, y ellos han dicho, recordando el binominal: “hay que contemplar plebiscitos, entonces, no se preocupen”.

Los estudiantes han comprendido de primera mano las tentativas de hacerlos comulgar con ruedas de carreta, y a cada propuesta gubernamental, han dicho: “momentito, no empuje, vamos a ver…”.

Y así. En estos tres meses de movimiento los estudiantes han aprendido más que en varios semestres de sociología, ciencias políticas, políticas públicas, etc., todo sumado. Gracias, Piñera. Lástima que el Presidente no tenga la misma capacidad (o disponibilidad) a aprender. Difícil que ya lo haga: le queda poco (la mitad del período).

A estas alturas, en el seno del gabinete,  de los parlamentarios de la derecha, de los alcaldes, think tanks, asociaciones patronales, consejos de administración, etc., se han escuchado voces que murmuran sotto voce: “cabros de mierda”. Estos cabros de mierda no encajan con el modelo o imagen que se tiene de la juventud de hoy. Así que –“reflexionan” por aproximación buscando las razones del movimiento- estos muchachos deben estar manipulados por el oro del Perú (“eso corría hace cien años, w..”), el oro de Moscú (“esos se fueron de espaldas el loro en 1989, tontorrón”), por los partidos (“esos andan más perdidos que el teniente Bello, compadre”). ¿Entonces?, se preguntan angustiados en los diferentes comandos estratégicos del poder. Mirando los noticieros de TV, uno dijo: “fácil, son violentistas, son terroristas, no quieren mejorar la sociedad, quieren dejar el despelote…”. Ni se fijan que incluso los padres (los que pagan el 85% del costo de la educación hoy paralizada) los apoyan.

Hay ya muchos indicios de que este “agudo enfoque” existe y ha sido adoptado y se han extraído varias tácticas. Desprestigiarlos (oye, compadre, enfoca los encapuchados en tu noticiero, los pacos heridos, las bombas molotov, si no encuentras escenas apropiadas avísame, veremos cómo ayudarte…). Amedrentarlos (más carabineros, amenazar con sacar las FF.A.A; las lacrimógenas ya no bastan, hay que tirar balines de goma, hay que ser comprensivo si alguno tira balas de guerra…). Disminuirlos socialmente (esto es el resultado del hecho que el 67% de los niños nacen fuera del matrimonio, que la familia está destruida…). A propósito, por esto, un amigo, muy deslenguado él, ha dicho: este gobierno de los mejores está lleno de weones a la vela.

Finalmente, la táctica de reprimirlos. Ayer escuché el informe de dos miembros de la Comisión Ética contra la tortura, en Valparaíso, que da asesoría legal y sicológica a quienes han sido arrestados y sufrido vejaciones y golpizas; tienen que invertir mucho tiempo también en ubicarlos, sufriendo el desdén y la insolencia de quienes los atienden, porque la regla es que ninguna autoridad parece saber donde están arrestados (que de recuerdos trae esto…). Algunas son historias de terror. Los grandes centros de represión hoy están a bordo de los buses de carabineros: golpes de pies y puños, escupitajos, amenazas sobre el futuro, poner capuchas y fotografiar a los arrestados, ponerles bomba molotov en la mochila, o sea, se crean terroristas para consumo de los tribunales. Pero también se golpea a adultos que pasan a proximidad de los hechos. Se trata de intimidar, de paralizar las voluntades.

Para llegar a esta situación de represión no son necesarias órdenes específicas de las autoridades. Basta con las noticias distorsionadas de los medios, que ponen el énfasis en los encapuchados y sus hechos, aunque digan al pasar que éstos son una minoría, que las marchas son pacíficas y le quiten importancia al rechazo físico que realizan manifestantes contra los encapuchados. Basta  con que autoridades de medio pelo y personajillos utilicen un lenguaje alarmista y menospreciativo sobre la representatividad social de quienes manifiestan. Basta con utilizar uniformados de civil infiltrados, no sólo para realizar trabajo de inteligencia contra los encapuchados (necesario), sino también para convertirse en elementos provocadores, que incitan a actitudes violentistas. Basta con autoridades que rechazan incluso la posibilidad que carabineros se hayan propasado y rehúsen toda investigación administrativa. En suma, basta con esta atmósfera para que oficiales, suboficiales y carabineros subordinados interpreten que serán bien calificados si abusan, si se extralimitan, para que se olviden que los jóvenes a los cuales golpean podrían ser sus hijos, sus sobrinos…

Da miedo. Pero no paralizarán. El repudio social contra el abuso se manifiesta cada vez más. Piñera se verá obligado a reaccionar al respecto, contra la impunidad.


PAM/ 30 agosto 2011.

11.8.11

Movilizaciones estudiantiles: informe de etapa

Ya no es –aunque lo es en gran parte todavía- solo un movimiento estudiantil. Es un movimiento social, lo definió la presidenta de la FEUCH. Han conversado, han iniciado coordinaciones con organizaciones gremiales: CUT, FENATS, trabajadores del cobre, padres y apoderados.

Hablando de la experiencia en una universidad, se han dado acercamientos interesantes entre los tres estamentos: alumnos, profesores y funcionarios. También con las autoridades universitarias: rectores, decanos, jefes de departamentos, jefes de carreras. Es demostrativo como se dio este encuentro: en un claustro de profesores llegó una delegación de alumnos que solicitaron algunos minutos y expusieron su visión del conflicto, sus planteamientos y la necesidad que tenían de la experiencia y cooperación de los profesores, que conocían mejor la institucionalidad y el marco legal de lo que estaban afrontando; pero ya antes voces de profesores habían solicitado conversar con los alumnos, para verificar la posibilidad de concordancias y coordinaciones. Así, se han constituido diferentes Claustros: triestamental (alumnos, profesores, funcionarios), biestamental (alumnos- profesores), en el conjunto de la universidad y también por facultades (en algunos casos, uniendo facultades que funcionan en los mismos edificios).

En dichos claustros se ha discutido de las cuestiones de la educación, por supuesto: calidad, financiamiento y presupuestos, infraestructura, estatuto orgánico (incluyendo el tema de la participación de los estamentos en la discusión de los grandes temas y orientaciones de la gestión). Pero el ámbito de las discusiones ha ido más allá de la educación. Profesores y especialistas externos han expuesto sobre la renacionalización del cobre; el sistema tributario y su reforma; la reforma de la constitución; etc. La discusión ha sido rica y de buen nivel, tanto en el contenido como en la forma.

Ha sido un proceso de aprendizaje para todos sobre organización, coordinación, alianzas. Se han descubierto interlocutores con los cuales debería haberse dialogado hace mucho: alumnos, profesores, organizaciones sociales. Hay mucho que aprender y corregir todavía, por supuesto. Veamos algunos aspectos.

En primer lugar, la toma de locales ha sido la forma ya tradicional de expresar el movimiento de protesta. Pero esto tiene varios daños colaterales serios. Una consecuencia práctica es que la gran masa de alumnos no se incorpora al movimiento: se va a sus casas, sobre todos aquellos que son de otras provincias y regiones; quienes mantienen la toma es un pequeño número, con la acumulación de cansancio físico y mental. Otra consecuencia es que se paraliza todo el aparato administrativo de la Universidad: pago de salarios, entrega de documentación y certificaciones a los alumnos, el trabajo conducente hacia la acreditación.

En segundo lugar, ¿cómo evitar que, por la dialéctica de la vida, este movimiento por la educación pública termine dañándola? Trabajos de investigación comprometidos a fecha fija han sido interrumpidos por el cierre de los locales, no hay acceso a laboratorios, a computadores, bases de datos, software. Se teme que no se podrá quizás cumplir las fechas del proceso de acreditación. Universidades privadas están tratando de ocupar el espacio dejado temporalmente por las universidades públicas (captación de académicos, de alumnos, licitación de asesorías, etc.). Cálculos señalan que dos meses adicionales de paralización llevarían a algunas universidades a la quiebra.

¿Detener la movilización?

No necesariamente. Pero sí tomar algunas medidas.

Primero, asumir plenamente que este es un movimiento social y, por lo tanto, fortalecer y ampliar las alianzas. En la primera fila de las futuras marchas deberían estar los presidentes de las federaciones universitarias, pero también los de la CUT y de todos sus componentes, de los gremios de la salud, de los profesores, de los mineros, de los funcionarios públicos, de las asociaciones de padres y apoderados, etc. Esta representatividad debe replicarse también a nivel regional.

Segundo, establecer claramente una jerarquía de las demandas. Esto facilitaría la negociación con el gobierno, quitándole la oportunidad de restarles seriedad, centrando la fuerza en unas pocas pero fundamentales. Esto evitaría y/o disminuiría que en el seno de la universidad se produzca el hecho de que los aliados en lo macro sean al mismo tiempo solicitantes y objeto de la demanda en lo micro (los alumnos con respecto a los jefes de carrera, directores de departamentos, decanos y rector).

En tercer lugar, flexibilizar las tomas, de manera de no auto-perjudicarse, de no condenarse a la pérdida del semestre y así facilitar la integración de un más amplio espectro de los tres estamentos. Esto no significa reiniciar las clases.

En cuarto lugar, diversificar las manifestaciones de movilización, más allá de las marchas: instalación de mesas en las plazas solicitando firmas de apoyo; salidas a la calle de los alumnos quizás de manera similar (no necesariamente igual) a las actividades de mechones; visitas publicitadas a supermercados solicitando apoyo de subsistencia (mercaderías, bebidas); conferencias de prensa conjuntas con otras organizaciones bien convocadas (el llamado telefónico o el e-mail a directores de medios o periodistas del sector no bastan: debe ser una invitación más directa a todos los periodistas conocidos, visita a los medios), etc.; conferencias de prensa en locales oficiales solicitados previamente (intendencia, gobernación, bibliotecas públicas, etc.).

En resumen:

1. Estas jornadas han sido muy exitosas –quizás podrían llegar a tener significación histórica-, tanto por la convocatoria como los grados de coordinación y alianzas, la imaginación desplegada, la persistencia, los ecos logrados a nivel nacional e internacional.

2. Es la hora de balances de etapa para enfrentar mejor las últimas jornadas, incluyendo un control de daños. Imaginación táctica es la orden del día. No perder demasiado por exigir todo y ahora.


PAM/ 09.08.11

30.7.11

Holanda, tierra de agua

A pesar de toda la evidencia científica y práctica, aún hay unos pocos –poquísimos- que rechazan la idea del cambio climático. Son aquellos que piensan que combatirlo afectará su bolsillo: empresas y sus representantes en universidades e instituciones gubernamentales nacionales e internacionales. Tienen razón. Dejar de expoliar al medio ambiente tiene su costo: disminuir un tanto la tasa de ganancia.

Hoy he visto un documental de 2008 en el canal TV5, que podría cerrar la discusión para quienes busquen sinceramente informarse sobre el fenómeno climático. Se trata de los Países Bajos. Allí una de las manifestaciones del problema está a la vista (alza del nivel del mar), pero éste y los otros aspectos del fenómeno (cambio climático, corrientes marinas, capa de ozono, etc.) amenazan a todo el mundo.

El Reino de Países Bajos (“tierra honda” o “tierra baja”), tierra de tulipanes, comprende Holanda, su región histórica más influyente o relevante, Aruba, Curazao y Sint Maarten. En el año 2007, tenía una población de 16.570.000 habitantes y un PIB de 30.174 EUR per cápita, y una superficie de 399.494 hab/km2, una tercera parte de la cual está situada al nivel del mar o por debajo de éste (una parte del norte y oeste). Holanda es su región situada en la parte occidental del país. Es una de las zonas más densamente pobladas del mundo y es uno de los estados más desarrollados: en 2008 estaba situado en el noveno lugar en cuanto a desarrollo humano. Un complejo sistema de drenaje de agua, cuya construcción se inició en la época medieval, ha permitido incrementar la superficie del país en más de un 20%. Sin un drenaje constante la mitad de los Países Bajos sería inundado por el mar y por los numerosos ríos que cruzan su territorio, como es el caso del Rin. La obra más destacada del complejo es la Oosterscheldekering que está considerada una de las siete maravillas del mundo moderno según la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles.

Pero en estos últimos años, la situación se ha agravado con el cambio climático. El país lucha por preservar su territorio de la arremetida del mar y el desborde de los ríos. Hoy está en la avanzada en la batalla contra los efectos del aumento del nivel del mar, por su situación geográfica y ser un país desarrollado, que tiene los recursos y la tecnología todavía adecuada. El país tiene planes y programas que, dados los sacrificios que imponen hoy y aún más en el futuro, requieren un consenso nacional. El aumento del nivel del mar no solo erosiona y arrebata tierras. También implica que, de no tomarse medidas preventivas, impedirá que los ríos desemboquen en el mar, más bien éste entrará a tierra firme, con las consiguientes inundaciones difíciles de combatir.

El plan de batalla está significando que se cederá ante el avance del mar para mejor resistirle. Cientos de granjas y casas serán abandonadas y reconstruidas en lugares más altos. Ya hay muchas casas construidas con un gran pilote de acero al centro: a medida que el agua suba, la edificación subirá alrededor de ese pilote. Se está estudiando el efecto de las mareas sobre el fondo marino cerca de las costas (en qué medida y sentido lo transforma). Cargueros están arrojando tierra y arena frente a la costa para crear barreras bajo la superficie y disminuir la fuerza de las olas. Se están reforzando las defensas, etc. La lucha por la vida ha convertido a este país en el mayor experto en este tema y sus servicios son solicitados por numerosos países ribereños, que no se resignan.

Desgraciadamente, los mayores culpables del terrorismo ambiental creador de estos problemas –los países desarrollados- tampoco se resignan a olvidar un tanto los cuadros de costos y beneficios y mirar el paisaje natural y humano, que languidece hoy y y lo hará aún más mañana.

¿Puede existir un proyecto de futuro mayor que asegurarnos de que existirá un futuro?

PAM/ 30.07.11

12.6.11

8 PROPUESTAS PARA UN CHILE MÁS DEMOCRÁTICO

DECLARACIÓN PÚBLICA

PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE


8 PROPUESTAS PARA UN CHILE MÁS DEMOCRÁTICO

Chile requiere de más y mejor Democracia

La Comisión Política del PS ha acordado la siguiente declaración:


En el transcurso de los últimos meses hemos sido testigos de una ciudadanía activa que se ha movilizado en todo el territorio nacional, evidenciando un claro y categórico malestar con el modelo político y social y con la conducción política del Gobierno. Dichas movilizaciones convocadas en torno a las más diversas demandas, dan cuenta de una ciudadanía que exige una pronta reforma del sistema político y de un Chile que requiere de más y mejor Democracia.

El Partido Socialista de Chile emplaza al Gobierno y a la derecha a pronunciarse respecto de las siguientes iniciativas destinadas a profundizar nuestro sistema democrático, reformas que no han podido materializarse precisamente por la sistemática oposición de los sectores conservadores de nuestro país:

1. Reemplazar el actual sistema electoral binominal por un mecanismo verdaderamente proporcional y representativo, que permita la expresión de la diversidad política y social del país.

2. Establecer la iniciativa popular de ley, de forma que los ciudadanos que se sientan excluidos, puedan agruparse y promover la tramitación de aquellos proyectos de ley que consideren fundamentales para el país.

3. Ampliar las causales de plebiscitos nacionales que establece la Constitución, para que los grandes temas de país puedan resolverse recurriendo en forma directa al pronunciamiento democrático de la sociedad.

4. Reconocer sin condiciones el derecho a voto a los chilenos que viven en el exterior, para saldar una deuda histórica que tenemos con nuestros compatriotas, conforme al compromiso adquirido en la campaña presidencial.

5. Establecer la elección directa de los Gobiernos Regionales, con el objeto de hacer de las regiones verdaderos espacios representativos de las realidades locales, con mayores atribuciones, participación y poder de deliberación.

6. Hacer realidad la inscripción automática en los Registros Electorales para las próximas elecciones municipales, permitiendo el acceso al sistema político de casi 4 millones de ciudadanos actualmente impedidos de sufragar.

7. Establecer primarias abiertas y vinculantes, financiadas por el Estado, para la definición de candidatos para cargos de elección popular de las distintas coaliciones.

8. Establecer el referéndum revocatorio de las autoridades.

 
Con estas propuestas nos hacemos cargo, con humildad y responsabilidad, de las demandas del fin de la exclusión y de más y mejor Democracia que han expresado las movilizaciones ciudadanas. El Partido Socialista de Chile seguirá bregando, como lo ha hecho durante toda su historia, por perfeccionar el sistema político para hacerlo más democrático y participativo, eliminando las exclusiones de todo tipo en una sociedad que valore la diversidad, asuma constructivamente sus diferencias y le entregue el poder de decisión a los ciudadanos.

 
Santiago, 06 Junio de 2011